2024 en el Vaticano: se navegará a la vista

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Pocos días antes de cumplir 87 años, el papa Francisco reveló que se está preparando para su última etapa en la tierra. Ha preparado sus funerales, simplificando bastante el rito de las exequias papales, y tiene lista ya su tumba en la Basílica de Santa María la Mayor, al lado de la capilla de la Virgen Salus Populi Romani, que venera desde antes de su elección como papa.

Francisco será el primer pontífice, en 120 años, en no ser enterrado en el Vaticano. En la Basílica de Santa Maria la Mayor descansan ya siete papas, entre ellos, Clemente VIII y Pablo V, y ahí está enterrado también el gran artista Gian Lorenzo Bernini con su padre, y Paulina, la hermana de Napoleón Bonaparte. 

Durante 2023 el papa Francisco fue tomando paulatinamente consciencia de sus límites. Tuvo dos bronquitis agudas infecciosas, por la primera, en marzo, tuvo que ser hospitalizado, y una intervención por una hernia intestinal, en junio, después de la operación por diverticulis en 2021.

Debido a sus problemas en la rodilla izquierda se vio obligado a utilizar, además del bastón, también la silla de ruedas. Por una bronquitis infecciosa aguda, al final de noviembre, tuvo que cancelar el viaje a Dubái, en el que participaría en la COP28 sobre el clima, uno de sus temas prioritarios. Para 2024 Francisco tiene proyectos, pero sobre todo en lo que se refiere a los viajes está consciente de que habrá que replantearlos, teniendo en cuenta la evolución de su estado de salud.

En entrevista a N+, el papa afirmó que por ahora el único viaje seguro para 2024 es a Bélgica, por el 600mo aniversario de las dos principales universidades católicas. Tiene sobre la mesa dos viajes largos a Argentina y Polinesia, pero aún no puede confirmarlos.

La elección del presidente Milei, que durante la campaña electoral le criticó fuertemente, no parece ser un obstáculo porque mantuvo una larga conversación con Francisco después de su elección y lo invitó a visitar su país natal. El papa le quitó hierro al asunto al afirmar que en campaña electoral se dicen muchas cosas para llamar la atención, luego se aterriza y se habla y actúa de una forma diferente. Lo que seguramente el papa Francisco quisiera presidir en 2024, es la segunda parte del Sínodo de la Sinodalidad que ha dejado abiertos temas como el diaconado femenino o la relación de la Iglesia Católica con las personas que no están, por algún motivo, “en regla” para la institución.

En este fin de año, el papa dio ya una respuesta muy fuerte al aprobar una declaración de la Congregación para la Doctrina de la Fe, sobre la posibilidad de que las parejas “irregulares”, como parejas del mismo sexo o divorciados vueltos a casar, reciban la bendición de la Iglesia, aunque no en forma sacramental y, sobre todo, fuera de todo contexto que pueda ser equiparado al matrimonio, que para la Iglesia Católica sigue siendo la relación indisoluble entre un hombre y una mujer abiertos a la procreación.

Uno de los grandes interrogantes para 2024 es si el papa Francisco llegará o no a tomar la decisión de renunciar, en caso de que sus condiciones de salud se volvieran más críticas. En la entrevista a N+ el papa reafirmó que el pontificado es en sí hasta la muerte, pero siempre queda abierta la puerta de la renuncia. En su caso, espera que sea Dios el que le indique el camino que deberá tomar.